miércoles, 10 de junio de 2009

Recursos Naturales





¿QUÉ SON LOS RECURSOS NATURALES?


Los hombres necesitan utilizar materiales que encuentra en la Tierra para satisfacer sus necesidades. Estos elementos se fueron formando en la naturaleza a lo largo de millones de años y se los llama recursos naturales.



Por recurso natural se entiende a todo componente de la naturaleza, susceptible de ser aprovechado en su estado natural por el ser humano para la satisfacción de sus necesidades.




BIOSFERA Y RECURSOS NATURALES



La biosfera, o esfera de la vida, es la fuente de los recursos naturales que el hombre ha utilizado desde siempre para satisfacer sus necesidades básicas. En la actualidad, el hombre hace uso de los recursos para producir bienes que aseguren su subsistencia y mejoren su calidad de vida. Se consideran los límites de la biosfera a -200 m y 5 000 m, ambos respecto al nivel del mar.



Los recursos que durante más tiempo han estado expuestos a la explotación son el suelo, el agua, la fauna, la vegetación y los minerales (recurso no renovable), los cuales son básicos para el desarrollo de las actividades primarias: la agricultura, la ganadería, la silvicultura, la pesca y la minería.




RELACIONES LITOSFERA-HIDROSFERA-ATMÓSFERA



La atmósfera, hidrosfera y litosfera, mediante sus procesos y fenómenos ya analizados, se integran y relacionan a través del tiempo y crean las condiciones necesarias para el desarrollo de la vida, la cual se halla tanto en las profundidades oceánicas como en las islas y en los continentes, además de las capas altas de la atmósfera. Esos ámbitos donde existe la vida constituyen la biosfera o superficie terrestre.


Una forma con la que se puede ilustrar esta interacción entre fenómenos y procesos del relieve y las rocas, las aguas y el aire, es la siguiente: el relieve, constituido por rocas de distinta dureza, múltiples irregularidades, permite que en algunos casos se acumulen partículas rocosas y minerales producidos por el intemperismo y la erosión. El agua de lluvia, de los ríos y de los glaciares aporta la humedad necesaria, para que junto con las condiciones térmicas y ambientales descompongan la materia inorgánica y con ello se permita el desarrollo de la vida microbiana; de esa manera se comienza a conformar el suelo, elemento sin el cual la gran diversidad vegetal y animal sería imposible.


La flora y la fauna varían de un lugar a otro, dando lugar a diversos ecosistemas, producto de las relaciones de los elementos geográficos.




TIPOS DE RECURSOS NATURALES


Los recursos naturales se pueden clasificar en:



  • recursos naturales renovables: Los recursos naturales renovables son aquellos cuya cantidad puede mantenerse o aumentar en el tiempo. Ejemplos de recursos naturales renovables son las plantas, los animales, el agua y el suelo.



  • recursos naturales no renovables: Los recursos naturales no renovables existen en cantidades determinadas, no pueden aumentar con el paso del tiempo. Ejemplos de recursos naturales no renovables son el petróleo, los minerales, los metales y el gas natural.



  • recursos naturales inagotables: Los recursos naturales inagotables son aquellos recursos renovables que no se agotan con el uso o con el paso del tiempo, sin importar su utilización. Ejemplos de recursos naturales inagotables son la luz solar, el viento y el aire.



USO RACIONAL E IRRACIONAL DE LOS RECURSOS NATURALES



Los recursos naturales representan fuentes de riqueza económica, pero el uso intensivo de algunos puede llevar a su agotamiento. Esto sucederá si el nivel de utilización del recurso natural es tan alto que evite su regeneración.
En su uso presente, la conservación de recursos naturales incluye una amplia gama de conceptos subsidiarios. Uno de ellos es el uso racional del ambiente, que incluye la preservación de áreas reservadas, sea para el estudio científico, o como utilidad estética o recreacionalLa preservación también sirve a un propósito ecológico para mantener la función del ambiente total, tal como la protección de bosques que asegure el sostenimiento de agua para las poblaciones urbanas; o la protección de estuarios que sostenga una pesquería en el océano. Pero la preservación o la protección de recursos naturales no es sólo preocuparse de la conservación; un uso racional también implica conservación. Así, segar las mieses, limpiar el bosque, rozar los prados para el ganado, pescar, son actividades coherentes y necesarias; igualmente, se puede considerar una parte legítima del uso racional de recursos la caza de animales salvajes, cuando se llevan a cabo de forma que perpetúen el recurso y no lo pongan en peligro.



SUELO
El suelo es un complejo constituido por una combinación de materia inorgánica, materia orgánica viva y muerta, aire y agua, y es el medio natural donde se desarrollan las plantas, de las cuales dependen de manera directa o indirecta la mayor parte de las formas de vida terrestre. La presencia de microorganismos confiere al suelo un dinamismo y una fragilidad que lo hacen fácilmente alterable por la intervención del hombre.
Como un agregado de partículas minerales y microorganismos, el suelo es resultado de procesos de interacción del clima y la naturaleza de las rocas, el tipo de vegetación y la cantidad y calidad del agua. La formación de los suelos puede ocurrir en periodos breves o prolongados.
Si se trata de rocas suaves y permeables, y con clima suficientemente húmedo, el suelo puede formarse en tan sólo una década. Si se trata de rocas duras, como el basalto o el granito, y sobre todo en climas secos, pueden pasar miles de años para que se constituya una capa de pocos centímetros de espesor de suelo.

EVOLUCIÓN DE LOS SUELOS
Durante el proceso evolutivo de los suelos se desarrollaron capas bien definidas. A estas capas se les conoce como horizontes, los cuales se distinguen por la naturaleza química y física de sus partículas. Los horizontes del suelo son cuatro y forman lo que se llama perfil de suelo.
El horizonte A es la capa donde la materia orgánica (humus) se acumula y en la cual existe una circulación constante de aire yagua. Horizonte B es la segunda capa, constituida por partículas finas, las que a su vez forman una capa más compacta que la anterior: En éstas se acumulan las partículas por gravedad y por acarreo de agua, provenientes del horizonte A.
Estos dos horizontes son los más importantes para el desarrollo de la agricultura, ya que en su conjunto integran la capa arable que contiene los nutrimentos necesarios para el crecimiento de las plantas.
El horizonte C se compone de fragmentos rocosos, más o menos degradados químicamente. El horizonte D es la roca inalterable, también llamada roca madre.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DEL SUELO
Para el estudio del suelo es necesario tener en cuenta tres características físicas:
*El color, porque informa acerca de la fertilidad y de los procesos químicos que en él suceden.



*La textura, porque indica con qué velocidad el suelo es capaz de absorber o drenar el agua y en qué medida circula el aire. La textura está condicionada por el tamaño de las partículas del suelo y es de tres tipos: arenosa, limosa o arcillosa.
*La estructura, porque es la forma como se unen entre sí las partículas del suelo, y debe tenerse en cuenta a fin de prever las dificultades o facilidades que ofrece para su labranza y cultivo. La estructura es la que determina si los suelos son duros o suaves.

De acuerdo con la combinación de sus características se pueden distinguir diversos tipos de suelos maduros.

TIPOS DE SUELOS MADUROS, LOCALIZACIÓN Y UTILIDAD
Son suelos rojos oscuros o cafés, propios de zonas de clima tropical, con vegetación de selva o sabana. Cuentan con poco humus y no son aptos para la agricultura intensiva. Son adecuados para vegetación con raíces profundas.
Suelos rojos y amarillos (lateríticos). Son parecidos a los anteriores y se ubican prácticamente en los mismos tipos de climas, aunque son más útiles a la agricultura que aquéllos si se tratan de manera adecuada mediante obras de nivelación y con la utilización de fertilizantes.
Suelos gris-café. Se localizan en zonas con clima templado-húmedo. Presentan una moderada concentración de humus. Con un manejo adecuado se logran altos rendimientos agrícolas. La agricultura del norte de China, Europa occidental y el noreste de Estados Unidos de América, ejemplifica la actividad que sobre este tipo de suelos puede practicarse.
Suelos gris claro (podzoles). Son propios de clima frío-lluvioso, con vegetación de taiga, su capa superficial es baja en contenido de humus. Cuando son sometidos a la deforestación y a la agricultura, se ven sujetos a una fuerte erosión y pierden rápidamente su productividad al desaparecerse la escasa materia orgánica que contienen (figura 5.17).
Suelos de pradera o negros. Se localizan en zonas de pastizales que bordean los bosques templados. La vegetación herbácea proporciona gran cantidad de humus, por lo cual son altamente productivos para la agricultura. Estos suelos desarrollan sus cuatro horizontes, razón por la cual son muy profundos. Las zonas productoras de cereales más importantes del mundo se asientan sobre este tipo de suelo: la pampa de Argentina, los grandes llanos de Estados Unidos y las estepas del este de Europa.
Suelos café oscuro (chernozem). Son suelos que se generan en los márgenes secos de praderas y estepas con régimen de lluvias escasas. Su característica principal es la acumulación de calcio en sus capas superficiales; además cuenta con alta cantidad de humus, por lo que tienen buena fertilidad. El centro de Estados Unidos, la pampa y el chaco en Sudamérica, y las estepas de Ucrania, Siberia y Rusia europea, son lugares donde se localizan suelos de este tipo.
Suelos castaños (chesnut). Se ubican en la transición de pastizales y desiertos. Su cobertura vegetal es menos abundante, por lo tanto su contenido de materia orgánica disminuye. Por haber menor precipitación y mayor evaporación, se forma una capa de calcio por acumulación muy cercana a la superficie, ésta dificulta el crecimiento de la vegetación. Estos suelos pueden ser útiles a la agricultura si se les dota de sistemas de riego, así se logran buenos rendimientos. Su distribución está relacionada con los tipos anteriores.
Suelos de desierto. Son comunes en las zonas con clima seco. Son de color claro, con bajo contenido de materia orgánica y textura arenosa. En ellos se concentra muchas veces una capa de sales que impiden el desarrollo de otro tipo de vegetación que no sea xerófila. Con riego pueden ser muy fértiles, si el contenido de minerales en el suelo no es excesivo y si hay una mediana concentración de humus.
Suelos de tundra. Están presentes en zonas con clima frío y polar. Por las bajas temperaturas la evaporación es escasa, lo que hace que el agua esté congelada la mayor parte del año y se retarde la descomposición de los organismos. En algunos casos estos suelos permanecen inundados; en otros, cuando el drenaje es adecuado, llegan a ser muy parecidos a los suelos de taiga o podzoles.

OTROS TIPOS DE SUELO
Hay otros tipos de suelo llamados azonales, los cuales no desarrollan sus horizontes. Entre ellos tenemos los de montañas, los de pantanos o zonas lacustres denominados gley, los aluviales, con escaso tiempo para la evolución de su perfil, ya que continuamente son removidos y cubiertos por las crecidas de los ríos; así como los suelos de origen volcánico, que son el producto de las cenizas volcánicas, los de tipo aluvial y volcánico suelen ser igualmente productivos, pero por responder a fenómenos locales (curso de los ríos y actividad volcánica) escapan a la clasificación anterior.

USO Y CONSERVACIÓN DEL SUELO

El uso correcto del suelo y su conservación son de vital importancia, ya que garantizan la producción de alimentos para el hombre. Es de enorme utilidad conocer las características de un suelo para establecer cultivos apropiados, así como practicar métodos que permitan la conservación de este valioso recurso.

CAUSAS DE EMPOBRECIMIENTO Y PÉRDIDA DE LOS SUELOS
La deforestación, el sobrepastoreo, el cultivo en zonas con pendientes fuertes sin adoptar medidas adecuadas, además del desconocimiento de los procesos biogeográficos, originan en conjunto el empobrecimiento, la pérdida y erosión del suelo, proceso que se define como la separación, transporte y depositación de partículas que lo conforman. Los agentes que aceleran el empobrecimiento y erosión del suelo son el viento, el agua, las olas, los glaciares, la fuerza de gravedad y el hombre.
La intensidad con que se presenta la erosión depende de cuatro circunstancias:
a) Régimen de lluvias, es decir, la cantidad e intensidad de las lluvias.
b) Inclinación del terreno.
e) Cantidad de materia orgánica del suelo.
d) Cantidad y tipo de cubierta vegetal.
Si las lluvias son torrenciales, la pérdida del suelo resulta considerable, pues éste carece de la capacidad suficiente para absorber e infiltrar la gran cantidad de agua que escurre arrastrando porciones considerables de suelo.
En cuanto el terreno aumenta su grado de inclinación se incrementa el arrastre y el volumen de suelo que desliza; un aumento de 100% de la inclinación acelera 300% la velocidad de pérdida del suelo.
La cantidad de materia orgánica que tenga el suelo influye en igual sentido, ya que los terrenos abonados con materia orgánica ofrecen gran capacidad para absorber el agua y evitar los escurrimientos superficiales, además de dar cohesión a las partículas que lo constituyen.
A un suelo cultivado con algodón, si le quitamos su cubierta vegetal se erosionará 2.5 veces más rápido; en tanto que un suelo con pastizales, al perder su cubierta, se erosionará 4 000 veces más rápido y si se trata de un bosque silvestre que sea talado, lo hará 30 000 veces más rápido.


BIBLIOGRAFÍA


♥Ayllón Teresa y Lorenzo Isabel. Síntesis de Geografía General 2da Edición, Ed Trillas (1993)


♥Flores Miguel Angel y Martínez Manuel. Geografía General 2da Edición, Ed. Oxford Uniersity Press (2001)


♥Eva Favian y Escobar Alicia. Geografía General 2da Edición, Ed. Ma Graw Hill